El secreto para que conserven sus propiedades es no cocinarlas demasiado ya que una cocción prolongada destruye las vitaminas y mineralesEs conveniente cocinarlas en
poca agua y aprovechar ésta para la preparación de sopas o salsas.
Las verduras verdes deben cocinarse en poca agua y en olla destapada, por ejemplo: espinacas, chauchas, acelgas, etc.
Las de sabor fuerte como brócoli, repollo o coliflor, deben cocinarse en más agua para que ésta diluya el sabor fuerte y, por supuesto, con la olla destapada para evitar la concentración
de ácidos.
Papas, boniatos o zanahorias se cocinarán en abundante agua y con olla tapada
Para que las cebollas no resulten demasiado fuertes,
sumérjalas en agua fría, una vez que las cortamos en rodajas, y déjelas durante media hora.
Los alcauciles deben frotarse con jugo de limón antes de
cocinarlos para que no se oscurezcan. Se quitará la parte externa de las hojas ya que son duras y amargas.
Cocinar las remolachas en abundante agua, dejándoles por lo
menos 2cms.de tallos y la cola, para asegurarnos de ésta forma que conserven su color rojo intenso.
Para preparar tomates rellenos, se les cortará una tapita en la
parte superior, ahuecarlos, condimentarlos con sal y colocarlos boca abajo sobre un plato para que escurran toda el agua que contienen. Luego rellenarlos, lo que se deberá hacer no con
mucha anticipación para que no se ablanden.
Las verduras constituyen finas y excelentes guarniciones para carnes, pescados y preparaciones a base de huevos.