El champagne, se debe servir frío, pero no muy helado pues pierde el sutil aroma y sabor. Se puede servir antes, durante y después de la comida.Para servir el champagne las copas altas y finas
son tan buenas como las clásicas de boca ancha. Impiden la inmediata expansión de las burbujas y conservan todo su perfume.
El "Pan Dulce" es el bocado Navideño por
excelencia, trae a la mesa su delicada textura perfumada, rica en frutas secas. Prepárelo teniendo en cuenta que con él habrá de "cerrar" la cena o convidar a quienes
llegan ocasionalmente para tomar una copa o un café.
El servir como postre una mousse de chocolate con nueces o un helado con
salsa de chocolate, puede resultar ideal si el menú consiste en una entrada fresca y un plato principal basado en carne roja
Resultará muy atractivo presentar los platos o fuentes decoradas con algún elemento típico de la Navidad.
Una variedad de platos fríos donde se incluyan fiambres, ensaladas, carnes,
verduras, salsas, es una opción ideal para la mesa de Navidad, ya que podemos preparar todo con anticipación y disfrutar plenamente de la reunión.
Si decidimos preparar una mesa fría conviene que las bebidas que la antecedan sean acompañadas con algo liviano y suave como un bol con
caviar rodeado de tostaditas y no un copetín que incluya varios bocados.
Lo importante en una mesa, además de estar bien puesta, son los
accesorios, el centro, las velas, los adornos, etc. Una mesa simple con un adecuado arreglo lucirá importante y sencillamente elegante.
Una combinación de frutas y verduras mezcladas con flores frescas ponen siempre la nota natural y colorida.